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Ese 8 de Marzo que te abre los ojos y te cierra el corazón

Hace unos días, exactamente el 8 de Marzo día de La Mujer dándole vueltas a la cabeza algo me hizo reflexionar. Aprendí que de todas las experiencias se aprende y más si son negativas o como diría una amiga mía, no tan positivas como la palabra felicidad. Ese día abrí los ojos y fui consciente que lo que había vivido no era una relación de amor/odio había sido sin duda de un maltrato psicológico.

EXPLICANDO TODO

Hace un tiempo tuve la experiencia más negativa que había vivido en un puesto de trabajo y en cierto modo os diría que rozaba delicadamente el #Machismo laboral. Lo pasé tan tan mal que decidí ese 8 de Marzo escribirle una carta al agresor, porque no siempre se agrede fisicamente hay en ocasiones que esa agresión es psicológica.

Maltrato (Foto de Pixabay)

LA CARTA

«Querido Agresor:

Te escribo esta carta para decirte que me parece de muy mal ser humano el modo que has tenido de tratarme. Me hace gracia cuando me dijiste que el error había sido mío al juntarme con las personas equivocadas, pero ¿que significa eso… que tú eras la correcta?. Quiero que sepas o por lo menos me gustaría que tuvieras claro que nunca quise que fuéramos amigos, creo que para eso te falta aun que otro verano.

Que te compares con mis amigos en nuestro lugar de trabajo es un lujo que no te deberías permitir, hay cosas, relaciones y gustos que te quedan muy grandes. Te pediría si tu inteligencia te lo permite que dejaras de hablar de mi a mis espaldas. No eres mi amigo, ni yo tu amiga, así que deja de tratarme como tal. Si vas a hablar intenta conocer antes a las personas y luego más tarde si eso formarte una opinión coherente.

Hacer de celestina entre ese compañero nuestro y yo cuando ni siquiera hemos hablado me hace pensar que tu dialogo es bastante limitado y necesitas meterte en la vida de los demás para tener tema de conversación con tus compañeros.

El que dijeras que ya os dejaría en paz cuando te enteraste que tenía pareja me hace dudar de la dignidad de tu madre pero no voy a continuar porque ya tiene la pobre suficiente con el hijo que le ha tocado.

Solo esperaba que como hombre, medianamente maduro tuvieras la educación suficiente de saludar pero me di cuenta tarde que tu careces de ella, tanto de la educación como de madurez.

Tranquilo que no te deseo ningún mal ya que la vida pone a cada uno en su lugar y a todos al final bajo tierra. Y por favor deja de mirarme tanto que vas a terminar por desgastarme y voy a terminar por pensar que tu novia es una tapadera.

Repites una y otra vez que el trabajo es lo que te da de comer, dando a entender que el resto vivimos del aire. Solo esperaba que te comportaras como compañero porque como amigos me llevo a los mejores y siento decirte que tú no estas entre ellos.»

Luchar por el respeto (Foto de Pixabay)

Con esto me gustaría ayudar a aquellas chicas y mujeres que estén pasando lo mismo tanto en trabajo o en el colegio. Y que tengan claro El agresor no cambia, se puede camuflar pero nunca va a cambiar. No hace falta que sea ni tu marido, ni tu padre, ni tu novio. Simplemente hace falta que se crea superior a ti y que aproveche un momento de debilidad para hundirte. No siempre hace falta que te agreda físicamente. La agresión psicológica también es un abuso y aveces peor porque es más difícil de diagnosticar y por lo tanto de curar. Si sufres abuso DENUNCIA (016).

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